Las prisas y el estrés de la vida urbana, hicieron que Eva y de Sergio anhelaran cambiar de vida, decidieron dar un giro de 180 grados. Guiados por el sueño de compartir la belleza de los Arribes del Duero, se embarcaron en la dirección del Camping Arribes del Duero, un lugar tranquilo y en plena naturaleza, en el que Sergio se encarga del mantenimiento y construcción de bungalows y, Eva de la administración y recepción de los huéspedes.
Este nuevo hogar trasladó a toda la familia desde Guipúzcoa hasta Lumbrales, para vivir, como siempre soñaron, en contacto naturaleza.