Aldeanueva del Codonal ha supuesto un antes y un después para Fali, que siempre ha vivido en la gran ciudad. Sin embargo, el estrés madrileño y las presiones del trabajo comenzaron a pasarle factura. Los fines de semana apenas servían para desconectar del teléfono y el ordenador. Hace unos meses, Fali tomó una decisión drástica: volver al pequeño pueblo donde creció, Aldeanueva del Codonal. Un lugar tranquilo, que le recuerda tiempos felices. Aquí ha encontrado la felicidad, reabriendo el bar del pueblo, para dar servicio y alegría a los vecinos.