Blanca ha vivido toda su vida en Madrid, estudió allí ingeniería industrial. Pero su sueño desde niña era montar una granja en su pueblo, Gomezserracín. La granja no ha sido posible de momento, pero al fallecer su madre y su abuela, con una diferencia de dos meses, decidió dar un cambio a su vida y se fue a vivir al pueblo que la vio crecer. Aquí, gracias a la demanda forestal, ha podido emprender y dedicarse a lo que más le gusta. Realiza gestiones agrarias y evalúa tierras de pinares privadas para mantener limpias nuestras tierras, sacar rendimiento económico de estos árboles y evitar incendios.