Un escenario de granito y piorno donde suena un piano, una guitarra o se escucha un verso que se pierde entre los laberintos del lugar. Charlamos, una vez más, con el artista, poeta e incuestionable soñador Carlos de Gredos. En Hoyocasero iremos al encuentro de viejos amigos que siguen en la brecha, que han decidido no bajar la guardia en tiempos difíciles y defender las artesanías, las tradiciones, la música, el baile y unas buenas raciones de callos con garbanzos, además de las carnes rojas. Nos sentaremos en la mesa de Manolo y Cristina en el Mesón Las Jaras. Enfrentándonos a una lluvia impertinente, acompañamos a la familia García a los pastos, para conocer sus avileñas, limusinas y vociblancas. José y Elena tienen muy claro lo de ser ganaderos a título principal en su pueblo. Pero es inevitable conocer la evolución de las danzas de Hoyocasero, seña de identidad incuestionable de esta localidad y un apunte importante en el gran proyecto de Mascarávila.