La historia de Paula es difícil de encontrar. El amor hizo que apostará por dejar la ciudad y empezará a vivir en Medina de Rioseco. Después, la casualidad hizo que una oveja trashumante que se había perdido, y a la que optaron por cuidar, encendiera sus ganas por ser ganadera de ovino. Hoy, junto a su pareja, está formando su propio rebaño de ovejas de raza churra.
Los inicios no están siendo fáciles, pero gracias a la ilusión, a las ganas y a lo feliz que se siente está convencida de que conseguirá materializar su sueño: tener un rebaño de ovejas churras con el que elaborar queso.