SURCOS CASTILLA Y LEÓN

El campo produce trigo, cebada, remolacha y… ¡créditos de carbono!

  • Realizar prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente da un ‘extra’ económico al agricultor.

  • La legislación está provocando que empresas de otros sectores busquen comprar créditos de carbono para reducir la huella que generan

Cristina Carro

Ser cada vez más sostenibles medioambientalmentalmente. Ese es el objetivo marcado en el Protocolo de Kioto. Un acuerdo internacional que quiere que se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero. Bajo estas premisas, las empresas buscan fórmulas para reducir su huella de carbono. Una de ellas señala directamente al sector agrario. El modo de hacerlo todavía es desconocido por la mayor parte del sector, pero todo apunta a que cada vez más profesionales se van a esforzar porque sus tierras produzcan, también, créditos de carbono.

Impulsando este nuevo modo de operar se encuentra la empresa danesa Agreena y su programa Agreena Carbon, presente en más de 16 países en los que los agricultores ya están vendiendo con normalidad los créditos que generan.

El precio del crédito supera los 30 euros

Los créditos de carbono se calculan en función de la cantidad de carbono que se capture por los cultivos gracias a la práctica de una agricultura sostenible primando las prácticas regenerativas. En estos momentos en España 170.000 hectáreas están comercializando créditos de carbono. En Castilla y León en este momento son 60.000 las que están obteniendo beneficios.

Por hectárea se obtienen entre medio y tres créditos. El precio del crédito comenzó en la campaña 2021-2022 en 25 euros. La campaña pasada esa cifra llegó a los 33 y en esta se espera que supere los 40 euros.

Hay que remarcar que la generación de créditos de carbono por parte del agricultor no es obligatorio. Además, créditos que se generen en Castilla y León se podrán vender a empresas de cualquier sector y ubicadas en cualquier punto geográfico.